¿Qué nos dice la espuma del mar sobre la salud de las playas?

ANASTACIO ALEGRIA
5 Lectura mínima

Un simple paseo por la playa en un día de viento ayuda a que el mar despierte nuestra admiración y curiosidad mientras observamos romper las olas y observar cómo se forma la espuma. Es un fenómeno efímero y hermoso que también puede darnos pistas sobre la salud del océano.

Formación de espuma de mar

La espuma del mar se crea por la agitación producida por la fuerza de las olas y los vientos que, combinados con la materia orgánica disuelta (principalmente plancton, organismos microscópicos que viven en el agua), forman una dispersión de agua y burbujas de aire que se agrupan y suben a la superficie en forma de espuma.

Estructura esquemática de la espuma de mar. Gumersindo Feijóo, CC BI-SA

Esta dispersión coloidal se produce porque la materia orgánica disminuye la tensión superficial, propiedad fisicoquímica que hace que los líquidos se comporten como si estuvieran cubiertos por una fina membrana elástica.

Así, si queremos mezclar sustancias en dos fases inmiscibles como agua y aire o agua y aceite, debemos reducir la tensión superficial añadiendo tensioactivos (compuestos químicos con partes hidrófilas e hidrófobas) que sirvan de puente, creando una conexión entre las dos fases (líquido-gas, líquido-sólido o entre dos fases líquida y orgánica: a).

Esta propiedad es fundamental, por ejemplo, para conseguir la biodisponibilidad de compuestos orgánicos en la formulación de productos agroquímicos, la biodegradación de aceites derramados o la recuperación de suelos contaminados con combustibles. O simplemente para lavar eficazmente la ropa con manchas de grasa rebeldes.

¿Qué nos dice su apariencia?

La luz del sol es una forma de radiación electromagnética esencial para la vida en la Tierra al proporcionar calor y energía. Se compone de radiación visible, infrarroja (calor) y ultravioleta (UV). Las principales características de la luz son la longitud de onda y la frecuencia.

Un gráfico que muestra dos ondas de luz, una de alta frecuencia y otra de baja frecuencia.

Características básicas de la luz solar. La longitud de onda (λ) se mide en nanómetros (nm) y la frecuencia (f) en hercios (Hz). El símbolo ‘c’ en la ecuación representa la velocidad de la luz. Gumersindo Feijóo, CC BI-SA

La luz visible (con una longitud de onda de aproximadamente 400 a 700 nanómetros) es la pequeña porción del espectro que percibe el ojo humano. Entonces, cuando la luz incide sobre un objeto, su superficie absorbe ciertas longitudes de onda y refleja otras. Sólo los reflejados pueden ser vistos por el ojo y por tanto sólo esos colores serán percibidos por el cerebro.

El color del mar cambia debido a la absorción selectiva de luz por parte del agua resultante de su composición química, vida marina y condiciones climáticas. El agua es transparente, pero cuando hay una gran cantidad, la absorción de luz en el espectro también aumenta, reflejando el patrón de color azul.

Espuma de mar blanca en la arena.

Espuma de mar en un ecosistema saludable. Gumersindo Feijóo, CC BI-SA

En la espuma del mar, las burbujas de aire se dispersan y reflejan la luz en todas direcciones sin llegar a absorberla, lo que explica nuestra percepción del color blanquecino. Es necesario distinguir esta realidad del concepto de color “espuma de mar” en las imágenes o en la moda, que suele presentarse como una suave mezcla de verde y azul para evocar un ambiente marino.

De hecho, la espuma blanca que desaparece casi instantáneamente es un claro indicador de un ecosistema saludable. Por el contrario, la espuma persistente (debido a la alta densidad), el color oscuro (marrón) o el olor desagradable son síntomas de contaminación, ya sea química (procedente de fertilizantes agrícolas, vertidos industriales o urbanos…) o biológica (por ejemplo, por crecimiento excesivo de algas).

Un ejemplo de este fenómeno de contaminación son los recurrentes episodios de formación de espuma en las playas del sur de Australia durante febrero y marzo de 2025 y 2026 (verano australiano), con nefastas consecuencias para la salud animal y humana.

Un surfista se adentra en aguas espumosas afectadas por la proliferación de algas.

Un surfista en la espuma del mar causada por una floración de algas en Christie’s Beach, Australia, 22 de octubre de 2025. Troy Rigney, CC BI-ND

Si cuidamos el planeta y evitamos contaminarlo, seguirá ofreciéndonos un entorno saludable y paisajes de extraordinaria belleza. Si no lo hacemos, además de dañar la naturaleza, y con ella nuestra salud, estamos renunciando a paisajes que aún hoy podemos disfrutar.


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