¿Por qué nos atrae más la “hamburguesa sin carne” que la “hamburguesa de guisantes”? Efecto de etiqueta inusual

ANASTACIO ALEGRIA
7 Lectura mínima

Imagínate que estás en un supermercado frente a una estantería de productos vegetales. Frente a usted hay dos paquetes casi idénticos: uno se anuncia como “hamburguesa sin carne” y el otro como “hamburguesa de soja”. Aunque ambos son 100% de origen vegetal, lo más probable es que al principio te resulte más sabroso, especialmente si eres un consumidor habitual de carne.

Este fenómeno no es una coincidencia ni una simple preferencia estética. En investigaciones recientes, hemos analizado el impacto de la precisión de las etiquetas en la percepción del producto. En un momento en que el mercado de productos vegetales se está expandiendo pero alcanzando límites de adopción (representa solo el 2,4% del mercado total de alimentos y bebidas de la UE), comprender la psicología detrás del nombre es clave para hacer la transición hacia una dieta más sostenible.

El laberinto del etiquetado: legalidad y salud

El debate sobre cómo llamar a estos productos no es nuevo. Como se comenta en The Conversation, existe una intensa batalla legal sobre si un producto sin carne puede denominarse “hamburguesa”. Mientras que en el sector de la leche y los lácteos se prohibieron términos como “leche de soja” en favor de “bebida vegetal”, en octubre de 2024 el Tribunal de Justicia de la UE dictaminó que los estados no pueden prohibir términos como “salchicha” o “hamburguesa” para las verduras, siempre que la etiqueta sea clara.

Además de la legalidad, el consumidor también se enfrenta a un reto nutricional, ya que otra cuestión fundamental es si estas alternativas vegetales son realmente más saludables que la carne. Estudios anteriores que comparan casi mil productos muestran que, si bien tienden a tener un mejor perfil nutricional Nutri-Score (más fibra, menos grasas saturadas), a menudo son alimentos ultraprocesados ​​con altos niveles de sal y azúcar.

Sin embargo, una nueva investigación muestra que incluso si el producto es saludable y legal, la forma en que se nombra el ingrediente principal puede activar barreras psicológicas insospechadas.

Experimento: cuando la claridad no ayuda

Para entender este mecanismo, realizamos un experimento con 300 participantes en España, a quienes se les presentaron cuatro tipos de etiquetas para una misma hamburguesa vegetariana, variando su nivel de abstracción:

Resumen: “Hamburguesa sin carne” (se centra en lo que no hay).

Medio: “empanada de verduras” (término general).

Específicamente: “Soy Patty” o “Pea Patty” (identifique el ingrediente específico).

Los resultados revelaron: etiquetas específicas, especialmente la etiqueta de los guisantes, reducción del atractivo del producto, percepción del sabor e intención de compra. ¿Por qué ser más específico y transparente sobre los ingredientes genera rechazo? La respuesta está en un concepto llamado “inclinación del cuerpo”.

Desencadenantes semánticos

La afinidad por la carne es una conexión emocional, placer y satisfacción que muchas personas sienten cuando comen productos animales. Es el ancla que impide a muchos dar el paso hacia una dieta basada en plantas, incluso siendo conscientes de los beneficios medioambientales.

Nuestra investigación encontró que ciertas etiquetas actúan como desencadenantes semánticos que enfatizan la naturaleza “sustitutiva” del producto. Después de leer un determinado ingrediente, el consumidor recuerda inmediatamente que no es carne real. Y esto activa una resistencia defensiva: el producto se percibe como algo “antinatural” o “engaño industrial”, lo que se conoce como la “paradoja de los análogos”.

Por el contrario, etiquetas más abstractas como “sin carne” facilitan la fluidez del procesamiento; Es decir, son más fáciles de entender y permiten al consumidor asociar el producto con un sabor familiar y una experiencia de uso sin provocar comparaciones negativas.

Un resultado especialmente interesante es que esta resistencia no afecta a todos por igual: en nuestro estudio, los hombres mostraron una resistencia algo mayor a determinadas etiquetas. Para muchos hombres, la carne es un pilar de su identidad. Cuando la etiqueta deja demasiado claro que están mirando una “hamburguesa de guisantes”, se produce una amenaza a su identidad social, lo que desencadena una respuesta defensiva que debilita el atractivo del producto.

Lecciones para el futuro: comparte el mensaje

¿Significa esto que debemos ocultar los ingredientes? De nada. La transparencia es un derecho del consumidor y una obligación legal. Sin embargo, los resultados sugieren estrategias más inteligentes para fomentar el consumo de proteínas vegetales:

En el frente, la experiencia: las marcas deberían utilizar un lenguaje más abstracto y sugerente en el frente del paquete (“deliciosa hamburguesa sin carne”), apelando al formato culinario y al placer.

Por otro lado, la precisión: se debe dejar de lado la información técnica y detallada sobre los ingredientes (soja, guisantes), satisfaciendo la necesidad de claridad de la información sin activar la resistencia emocional inicial.

Evitar prohibiciones contraproducentes: estos resultados también nos invitan a pensar en el papel de la regulación. Limitar el uso de términos tradicionalmente asociados con la carne en productos de origen vegetal puede provocar efectos no deseados. Si se obliga al uso de nombres más específicos y menos familiares para el consumidor, la distancia psicológica hacia este tipo de productos podría aumentar, especialmente entre quienes muestran un mayor apego a la carne.

En conclusión, el lenguaje evoluciona con la sociedad. Si queremos que las alternativas a base de hierbas dejen de ser un nicho y se conviertan en una opción real para la mayoría, debemos entender que la etiqueta es mucho más que una lista de ingredientes. Por lo tanto, a veces el progreso requiere no sólo informes claros, sino también una comunicación inteligente.


Descubre más desde USA TODAY NEWS INDEPENDENT PRESS US

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESSpanish

Descubre más desde USA TODAY NEWS INDEPENDENT PRESS US

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo