Gran noticia para la paleontología: la 48ª campaña de excavaciones en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca (Burgos), realizada entre el 21 de junio y el 22 de julio, ha arrojado hallazgos muy interesantes que nos ayudarán a conocer mejor a nuestros antepasados.
Más de 200 investigadores y estudiantes participaron en la excavación de diez sitios diferentes: Penal, Gran Dolina, Galería, Cueva Fantasma, Sima del Elefante, Galería de las Estatuas, Portalón, Sima de los Huesos y Cueva de El Mirador.
Y no debemos olvidarnos del equipo que lava los sedimentos que extraemos de esos depósitos en el río Arlanson. Allí se recuperan huesos de animales más pequeños como roedores, reptiles y anfibios.
Fauna y restos de neandertales
En primer lugar, en el yacimiento del Penal se encontraron útiles líticos que coincidirían con los encontrados en el nivel TD6 de la Gran Dolina, lo que implicaría que dicho nivel es mucho más extenso de lo que se pensaba. En los niveles TD3 y TD4, al pie del Gran Valle, aparecieron marcas de garras de dos especies de osos que vivieron hace aproximadamente un millón de años.
En la Sima del Elefante encontramos las herramientas líticas más antiguas, hechas de sílex, cuarcita y cuarzo. Así, podremos conocer más sobre la vida de los grupos humanos en las montañas hace más de 1,3 millones de años. Además, cabe destacar el hallazgo de un esqueleto prácticamente completo de un lince.
El yacimiento de Galerija aportó también abundantes restos faunísticos, principalmente bisontes y caballos, y útiles líticos, entre los que destaca el bifaz de cuarcita. Todo ello confirma que esta cueva funcionó como lugar de suministro de carne hace unos 300.000 años.
En cuanto a Ghost Cave, el descubrimiento de varias herramientas de piedra indica que los neandertales ocuparon parte de este sitio. Otra zona sería una guarida de hienas, como lo demuestran los numerosos coprolitos (excrementos fósiles) de estos carnívoros que encontramos.
Pero la presencia de neandertales en la sierra de Atapuerca no es exclusiva de la Cueva del Fantasma, ya que tanto en el exterior como en el interior de la Galería de Estatuas pudimos identificar evidencias de que también estuvieron en este lugar.
En cuanto a los yacimientos más modernos, en la zona de la Cueva de El Mirador se han alcanzado por primera vez niveles del Paleolítico superior (hace unos 35.000 a 10.000 años), aunque aún no se ha determinado la edad exacta. Este periodo está muy poco representado en la sierra de Atapuerca, lo que abrirá nuevas líneas de investigación.
El tesoro de Gran Dolina
A propósito dejé para el final los hallazgos del nivel TD6 de Gran Dolina. En parte porque es el sitio en el que he estado trabajando durante treinta años y en parte porque proporcionó los hallazgos más destacados de esta campaña.
Desde 2023 volvemos a excavar el citado nivel, conocido por contener restos humanos de Homo antecessora, una especie que vivió en Atapuerca hace unos 850.000 años y que se caracteriza por rasgos singulares, como unos dientes muy primitivos y un rostro muy moderno. En campañas anteriores, excavamos el primer subnivel, TD6-1, que era un baño de hienas donde encontramos ¡más de 1.600 coprolitos! También han aparecido útiles líticos, restos de herbívoros e incluso algunos restos de Homo antecessor.
Sin embargo, no fue hasta esta campaña que empezamos a descubrir el subnivel TD6-2. Como ya había sido excavado en otras zonas, sabíamos que contenía un campamento que contenía restos de la fauna que cazaba este pueblo, como ciervos, caballos, bisontes y rinocerontes. Además, encontramos herramientas líticas de sílex, cuarcita, caliza y arenisca con las que desmembraban a sus presas.
Homo antecessor metacarpus recuperado en el nivel TD6 Gran Dolina. Marina Lozano/IPHES-CERCA
Aunque, sin duda, lo más significativo es que encontramos 25 nuevos restos de huesos y dientes pertenecientes a Homo antecessor. Estos restos incluyen tres dientes, vértebras, huesos del pie y de la mano, un cúbito bastante completo y fragmentos de otros huesos largos, como el húmero y la tibia. Con estos nuevos fósiles, el número de restos de esta especie supera ya los 200.
Nuevos signos de canibalismo
Aunque acaban de aparecer y los estudiaremos y analizaremos en detalle en los próximos meses, ya podemos aportar algunos datos. En primer lugar, se sigue confirmando que los restos de esta especie presentan evidencias de canibalismo. Los huesos fueron rotos intencionalmente, tienen marcas de cortes y fueron mordidos por otras personas.
Hasta hace poco, otra peculiaridad de este grupo de predecesores del Homo era que estaba formado por individuos infantiles y juveniles. El más pequeño tendría unos 2 o 3 años y el mayor 17.

Incisivo inferior de Homo antecessor en el nivel TD6-2 de Gran Dolina. Marina Lozano/IPHES-CERCA
Sorprendió la ausencia de adultos, y se supuso que el canibalismo era resultado de un conflicto entre dos grupos rivales. Uno de ellos atacaría a los individuos más jóvenes del otro grupo.
Sin embargo, los dientes que hemos descubierto desde la campaña de 2024 indican la presencia de varios adultos, de entre 20 y 26 años. El número de estas personas aumenta de 8 a entre 12 y 15.
Con base en esta evidencia preliminar, debemos enfrentar el desafío de reexaminar algunas de nuestras hipótesis anteriores. Y mientras analizamos estos nuevos restos, ya empezamos a pensar en lo que nos encontraremos en la campaña de 2027.
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