La literatura recupera la historia de las ciudades escondidas bajo los embalses de Franco

ANASTACIO ALEGRIA
9 Lectura mínima

La crisis climática está ejerciendo presión sobre la gestión del agua en España, ya sea por lluvias torrenciales o por periodos prolongados de sequía.

En este contexto, se argumentó que las represas de Franco eran un legado invaluable del régimen que debemos preservar y ampliar. Se destaca que estas represas nos protegen de las inundaciones y garantizan que no se pierda ni una gota de agua en el océano. Sin embargo, la belleza de estos grandes cuerpos de agua esconde la historia de los pueblos que habitaron estos valles antes de su inundación.

Paco ‘El Rana’

Muchos hoy recordarán uno de los apodos que recibió el dictador Francisco Franco: Paco “El Rana”. Este apodo popular fue consecuencia de la imagen pública que el régimen quería proyectar del dictador. Las apariciones de Frank en la inauguración de la infraestructura hidráulica de NO-DO se contaron por centenares. Tantas como las presas que se construyeron durante su reinado.

Desde la aprobación del Plan General de Obras Públicas en 1941 hasta el final de la dictadura se construyeron un total de 382 presas. Estas obras incrementaron la capacidad de almacenamiento de los embalses españoles de 4.000 hectómetros cúbicos a 37.000 en los años 70.

El furor hidráulico que caracterizó al franquismo convirtió a España en el país con más presas del mundo. El régimen no sólo pretendía solucionar la necesidad de agua en las ciudades y los campos. El agua se convirtió en un elemento a través del cual se modernizó la estructura productiva del país.

Sin embargo, esta idea no fue inventada por Franco.

Sueño regenerativo

Los Regeneracionistas fueron un grupo heterogéneo de intelectuales que surgieron tras la pérdida de las últimas posesiones coloniales españolas. Este grupo argumentó que el futuro del país dependía del uso pleno de los recursos hídricos de la nación. Su diagnóstico identificó la sequía en el interior peninsular como un mal que frenaba el desarrollo del país. Sólo corrigiendo los desequilibrios hídricos que asolaban el territorio nacional España podría modernizarse.

Abogaban por la construcción de represas en las aguas de los ríos para distribuirlas equitativamente y ampliar las superficies de cultivo mediante el riego. A partir de 1880 las ideas regenerativas ganaron adeptos hasta convertirse en política de Estado durante la dictadura de Prima de Rivera y posteriormente con la República.

Sin embargo, fue la dictadura franquista la que hizo realidad los sueños de regeneración hidráulica gracias a la energía y el capital que España recibió de Estados Unidos a partir de 1953. Sin embargo, anuló el impulso antioligárquico que definía el espíritu regenerativo.

La historia oculta de las presas de Franco

NO-DO celebró la carrera hidráulica como una intervención providencial del Estado para traer abundancia a los españoles. Sin embargo, las represas y embalses esconden una historia oculta.

Su construcción significó la inundación de ciudades que vivían de los recursos de los ríos y valles fluviales. Estas comunidades intentaron resistir la inundación, a menudo arriesgando sus vidas. Las promesas de mudarse a nuevas ciudades no aliviaron el dolor de abandonar sus hogares.

Y los embalses no sólo destruyeron la arquitectura de las ciudades. También devastaron la vida de las comunidades que los habitaban. Los campesinos se vieron obligados a convertirse en trabajadores industriales para empresas encargadas de la construcción de represas. Muchos otros trabajadores eran prisioneros políticos que realizaron trabajos forzados para “expiar sus pecados” durante la guerra civil.

Trabajadores en la obra del embalse, 1948. Otto Wunderlich, Archivo Wunderlich, IPCE, Ministerio de Cultura y Deportes

La reconstrucción de estas historias es un desafío. En los archivos oficiales de la dictadura no hay rastro de la resistencia y el dolor provocado por las políticas hidráulicas de Franco, aunque algunos antropólogos han recogido los testimonios de estos primeros refugiados medioambientales.

Sin embargo, la narrativa abre una ventana a la realidad existencial de las ciudades arrasadas por el franquismo, especialmente las novelas de testimonio de los años 50 y 60. El férreo control de los medios de comunicación por parte del Estado franquista motivó a los novelistas de estas décadas a realizar un registro de la realidad en la literatura.

Dentro de este campo podemos considerar algunas novelas clave sobre ciudades hundidas. Elektrana (1956) Jesús López Pacheco describe el dolor de los campesinos obligados a trabajar en infraestructuras que destruirían su pueblo. En el libro de cuentos El río (1963), Ana María Matute devuelve la vida y costumbres a Mancilla de la Sierra antes de la construcción de un embalse que la inundaría. Pantano (1967) de Santiago Loren muestra la resistencia de una comunidad campesina a que sus muertos, enterrados en el cementerio del casco antiguo, sean enterrados bajo el agua del embalse.

Portada del libro

Libros de pingüinos

Con Franco muerto, desapareció la necesidad de dar testimonio de los crímenes del régimen. Sin embargo, era necesario reconstruir la memoria de las comunidades olvidadas bajo las aguas de los pantanos. En esta nueva corriente de memorias encontramos otro grupo de novelas, más contemporáneas.

Camino de sirga (1988), de Jesús Moncada, es la novela que mejor refleja la dependencia de estas comunidades del río, en este caso del Ebro. La obra tiene como objetivo preservar la memoria de la comunidad perdida por la inundación de la ciudad. Para ello crea un retrato coral donde la historia del lugar se construye a partir de la memoria personal de todos sus habitantes. Diferentes maneras de mirar el agua (2015), de Julio Llamazares, aborda las distintas perspectivas que distintas generaciones de una misma familia tienen sobre el impacto del embalse del Porma en su casco antiguo.

Historias para una España vacía

En La España vacía, Sergio del Molino identificó dos representaciones extremas del mundo rural que servían para ocultar su realidad. Por un lado, imaginarios bucólicos que lo presentaban como un espacio armonioso de liberación de las tensiones urbanas. Por otro lado, enormes imaginarios, que la presentaban como un reducto ajeno a la civilización y amenazante. El libro sostenía que el problema de la España rural era la falta de historias con las que identificarse.

Sin embargo, las mencionadas novelas sobre ciudades hundidas son también historias en las que se puede reconocer una España vacía. Aclaran una de las muchas causas del éxodo rural masivo durante la segunda mitad del reinado de Franco: los campesinos que se vieron obligados a abandonar sus pueblos emigraron en muchos casos a localidades cercanas. Los embalses de Franco son, por tanto, una de las fuerzas que vaciaron el campo en España en los años sesenta.

Portada de 'Camino de sirga' de Jesús Moncada.

Anagrama

Sin embargo, estas novelas no sólo narran el trauma de la inundación y el exilio. También hablan de la resistencia que hicieron estos campesinos. En la central, nuevos trabajadores prendieron fuego al cuartel hidrotécnico. En Camino de Sirga, vecinos se coordinan para conseguir un mejor trato por la expropiación de sus casas. En Pantan luchan para proteger a sus muertos.

Lejos de presentar la despoblación rural como un destino, estas novelas permiten a los habitantes de una España vacía conectarse con la historia de su resistencia pasada.

file 20250604 56 dvfg0q.png?ixlib=rb 4.1

¿Te gustaría recibir más artículos como este? Suscríbete a Suplemento Cultural y recibe noticias culturales y una selección de los mejores artículos sobre historia, literatura, cine, arte o música, seleccionados por la editora de cultura Claudia Lorenzo.


Descubre más desde USA TODAY NEWS INDEPENDENT PRESS US

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESSpanish

Descubre más desde USA TODAY NEWS INDEPENDENT PRESS US

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo