“¿Qué han hecho los romanos por nosotros?”, la famosa pregunta irónica de la película La vida de Brian, evoca obras públicas clásicas: las carreteras, acueductos y cimientos que sustentaron los imperios. De la misma manera, con motivo del Día Mundial de la Tierra, que se celebra el 22 de abril, podemos preguntarnos: ¿qué nos ha hecho la geología? Y, de cara al futuro, ¿qué puede hacer?
El crecimiento demográfico y el aumento del consumo están acercando a nuestra especie a los límites planetarios de la sostenibilidad: mayor demanda de agua, energía y materias primas, junto con emisiones de gases de efecto invernadero que aceleran el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
Todo ello exige una transición energética justa en la que la geología tenga mucho que decir. No es sólo ciencia básica, sino que proporciona el conocimiento esencial para conocer y gestionar los recursos de forma sostenible, predecir y mitigar riesgos y diseñar políticas de descarbonización efectivas para que nuestra especie tenga un futuro sostenible en nuestro planeta.
Hay muchas razones por las que la geología es una ciencia esencial para la transición ecológica, pero estas son algunas de las más importantes.
1. Mapas geológicos para el conocimiento subterráneo.
Los mapas geológicos son una radiografía del subsuelo: muestran, entre otras cosas, la disposición de rocas y estructuras y los recursos geológicos. Es una herramienta para explorar recursos minerales y hídricos y permite decidir dónde y cómo ubicar infraestructuras o minimizar riesgos naturales.
2. Agua subterránea: un recurso que lo condiciona todo
Los recursos hídricos no son sólo ríos, lagos o casquetes polares. Debajo de la superficie terrestre, los acuíferos (aguas subterráneas) alimentan ciudades, cultivos, industrias, ecosistemas, etc.
La geología identifica dónde se ubican los acuíferos, cómo se recargan y qué volúmenes son sostenibles, y permite diseñar medidas protectoras y de recarga artificial.
Además: la actual división del acuífero de Donjan es obsoleta y agrava los problemas de gestión del agua
3. Extracción de minerales y materias primas.
Un teléfono móvil puede contener hasta cincuenta materias primas diferentes. Sin el conocimiento geológico, la tecnología que necesitamos todos los días, la energía limpia o los materiales de construcción no serían posibles.
Sin embargo, la hipocresía ambiental es evidente: se exigen fuentes de energía renovables y tecnología avanzada, pero se rechaza la minería necesaria para obtener minerales críticos por sus impactos. Superar esta paradoja pasa por reconocer nuestra dependencia de estos recursos y exigir, al mismo tiempo, prácticas extractivas sostenibles, transparentes y socialmente responsables.
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Chucuicamata (Chile) es una de las minas a cielo abierto más grandes del mundo. Allí se extraen cobre, oro y molibdeno. Diego Delso/Wikimedia Commons, CC BI-SA 4. Captación, almacenamiento y recuperación de energía
Hay muchos aspectos en los que la geología contribuye a un suministro energético seguro y sostenible. Veremos tres de ellos.
Los combustibles fósiles todavía proporcionan una parte importante de la energía mundial. Su explotación sostenible requiere conocimientos geológicos para caracterizar y modelar el depósito, estimar su vida útil y diseñar métodos de extracción que minimicen los impactos.
La energía geotérmica aprovecha el calor interno de la Tierra y es inagotable. Incluye desde soluciones de baja entalpía (bombas de calor y aire acondicionado eficiente a través de subsuelos poco profundos) hasta recursos de alta entalpía para la generación de electricidad en zonas geológicamente activas.
El conocimiento geológico es la salvaguardia de cualquier proyecto subterráneo de almacenamiento de hidrógeno, gas natural o CO₂. Estos almacenamientos son seguros si las características geológicas son las adecuadas.
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5. El potencial del geoturismo
La geodiversidad (rocas, minerales, fósiles, suelos y accidentes geográficos) es un archivo de la historia de la Tierra y una fuente clave de información para predecir el cambio ambiental y la gestión de recursos.
Programas como los Geoparques Mundiales de la UNESCO muestran que el patrimonio geológico es un motor local de desarrollo: actúan como aulas vivas donde las comunidades vinculan su economía al territorio a través del geoturismo, rutas educativas y productos locales, revitalizando las zonas rurales.
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6. Anticipar y mitigar los riesgos de desastres naturales
Los peligros naturales (terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones, deslizamientos de tierra, hundimientos, olas extremas y otras condiciones climáticas) son parte de la dinámica de la Tierra y pueden causar graves daños cuando afectan ciudades e infraestructuras. Ya lo hemos visto con las Jornadas Valencianas 2024, entre otros desastres.
La geología ofrece una base científica para comprender estos procesos, predecir sus impactos y mitigar los riesgos: combinando un conocimiento geológico profundo con tecnologías avanzadas, se pueden diseñar medidas de prevención y planificación espacial que hagan que las comunidades sean más seguras y resilientes.
7. Planificación territorial informada
La planificación territorial que incluye el conocimiento del subsuelo optimiza las líneas de transporte, el suministro de agua, la ubicación de viviendas y las infraestructuras; Esto compatibiliza el uso productivo y el uso de conservación y contribuye a la mitigación de riesgos.
¿Por qué importa todo esto ahora?
La geología, a menudo invisible en las decisiones políticas y de planificación, está en todas partes: condiciona el suelo sobre el que construimos, el agua que bebemos y los riesgos que pueden afectarnos.
El conocimiento geológico es un bien público esencial para la toma de decisiones informadas y el desarrollo sostenible. La diferencia es decisiva: sin geología, el desarrollo se basa en un terreno frágil. Con ello se construye resiliencia, equidad y un futuro sostenible.
En definitiva, sólo conociendo nuestro planeta podremos conseguir que las consecuencias de nuestro sistema vivo sean mínimas y que la Tierra siga siendo habitable para nuestra especie.
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