Cada año hay más estudiantes en las universidades españolas. En el curso 2022-2023, más de 1,3 millones se matricularon en grados y cerca de 290.000 en másteres. Estas cifras son históricas: un aumento en el número de graduados en un contexto muy exigente, donde el conocimiento del idioma inglés ya no es una ventaja añadida, sino una necesidad.
Ante esta realidad, las universidades tienen que adaptar sus programas tradicionales, incluyendo asignaturas o carreras enteras en inglés. En muchos casos, las materias en ese idioma no llegan al 50% del plan de estudios, por lo que no pueden considerarse programas bilingües. Además, todavía hay algunas titulaciones completas en inglés, aunque las de máster son más comunes.
Aunque no tenemos datos oficiales del total de asignaturas que se imparten en inglés en España, sí sabemos que cada vez son más comunes. Su objetivo es ayudar a los estudiantes a conseguir un empleo y dar a conocer las universidades en el extranjero.
Sin embargo, quedan preguntas claves: ¿qué tipo de estudiante elige este tipo de materias? ¿Qué factores explican su decisión?
¿Por qué no estudio en inglés?
Para investigar esta cuestión, realizamos un estudio en la Universidad de Málaga. Analizamos a los estudiantes de primer año de la carrera de Turismo. Estos estudiantes han decidido no matricularse en asignaturas impartidas en inglés, aunque les puede resultar de gran beneficio para futuros trabajos. A todos se les pidió que respondieran un breve cuestionario. Esta encuesta incluyó preguntas sobre su nivel de idioma, sus características personales y confianza en su nivel de inglés.
Ni la edad, ni el género, ni el nivel de ingresos son relevantes a la hora de tomar una decisión. Ninguna de estas variables afecta la confianza de que podrás aprobar un curso impartido en inglés. El interés por estudiar turismo tampoco aparece como un factor importante.
En cambio, tres elementos son clave: el nivel de inglés que el estudiante cree tener, el nivel acreditado mediante certificados oficiales y el estudio previo en clases donde se utiliza el idioma.
Es decir, el alumno debe confiar en su nivel de inglés, tanto en su propia opinión como a través del certificado de nivel objetivo. Los estudiantes universitarios que han pasado por escuelas con grupos en inglés o programas de intercambio también están más dispuestos a realizar cursos en ese idioma.
El papel de la lengua inglesa en la universidad
Mejorar tu nivel de inglés se puede conseguir a través de cursos cortos, estancias donde se utiliza el inglés de forma continua o prácticas internacionales. Especialmente, a través de estrategias que coloquen a los jóvenes en el contexto comunicativo adecuado, donde puedan utilizar una segunda lengua de forma práctica y mejorar su confianza en sí mismos.
Nuestros resultados revelan una situación preocupante. El inglés es necesario en el lugar de trabajo, especialmente en el turismo. Pero, al mismo tiempo, las habilidades lingüísticas pasan a un lugar secundario en muchos grados. En estos programas predomina el contenido técnico o de gestión.
La universidad debe superar esta brecha, incluyendo la enseñanza en inglés en los planes de estudio y fortaleciendo el apoyo que brinda a estudiantes y docentes en la etapa universitaria.
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Entre las posibles medidas, cabe destacar el aumento de la oferta de cursos cortos y programas específicos dirigidos a mejorar las habilidades lingüísticas tanto de estudiantes como de profesores. Por ejemplo, mediante la creación de microcréditos institucionalmente reconocidos.
También ayudaría a ampliar la oferta de materias impartidas en inglés a lo largo del itinerario educativo de una carrera universitaria, de forma progresiva y coherente con los contenidos de cada curso. Promover el contacto con estudiantes internacionales e incluir esta lengua en actividades extraescolares -como congresos, clubes de debate o talleres temáticos- son otras estrategias para mejorar el nivel y la exposición de los estudiantes universitarios al inglés. Asimismo, resulta útil promover programas de tutoría con estudiantes de cursos superiores y desarrollar materiales didácticos bilingües que faciliten la inmersión lingüística de los estudiantes, especialmente en aquellas titulaciones con una clara orientación internacional.
El nivel de habilidad, la acreditación oficial y la experiencia previa son tres cuestiones básicas para superar la resistencia de los estudiantes a matricularse en cursos de inglés. Considerando lo importante que es mejorar el nivel de esta lengua para el futuro de los estudiantes, es necesario tomar medidas para cerrar esta brecha entre la formación universitaria y las exigencias del mercado laboral.
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