Madrugar no te hará más rico y puede perjudicar tu salud

ANASTACIO ALEGRIA
7 Lectura mínima

La seductora idea se repite en las redes sociales y en libros de autoayuda. Pertenecer al llamado club de las “5 de la mañana”, levantarse a esa hora, es el primer paso hacia el éxito. Este hábito promete mayor productividad, más autocontrol y, casi, una vida mejor. Tim Cook, CEO de Apple, es conocido por comenzar su día temprano en la mañana, y el actor Mark Wahlberg llegó a popularizar rutinas extremas donde decía levantarse a las 2:30 am para entrenar. La conclusión implícita parece clara: si quieres tener éxito, necesitas pasar horas al sol.

Sin embargo, cuando analizamos lo que dicen las investigaciones sobre el sueño y el rendimiento, el mensaje es mucho menos épico. Para muchas personas, obligarse a levantarse temprano en la mañana no es una receta para el éxito, sino para un peor desempeño, decisiones más impulsivas y la acumulación de deudas médicas que tarde o temprano dan sus frutos.

No todos tenemos el mismo reloj interno

Existen diferencias individuales estables en los llamados cronotipos. Algunas personas son más “fluidas” y se activan temprano, mientras que otras son más “búhos” y funcionan mejor por la tarde o por la noche. Estas diferencias no son un capricho ni una cuestión de disciplina, sino en parte biológicas y genéticas.

Además, el cronotipo no está del todo fijo: a lo largo de la vida tendemos, poco a poco, a volvernos un poco más matutinos. La adolescencia suele ser la fase cumbre, mientras que en la edad adulta el reloj interno se desplaza lentamente hacia épocas anteriores. Pero este cambio es progresivo, no voluntario y no puede acelerarse únicamente con la fuerza de voluntad.

Sin embargo, intentar convertir un búho en una alondra de la noche a la mañana es, en el mejor de los casos, ineficaz y, en el peor, una colisión directa con nuestra fisiología: puede que el cuerpo no esté en la cama, pero el cerebro sigue funcionando en “modo nocturno”.

Cuando obligamos a nuestra agenda a chocar con nuestro reloj interno, entramos en un estado de desfase horario social. Este fenómeno no está simplemente cansado: vive en un desfase crónico donde la biología interna y las demandas externas operan en diferentes husos horarios. Este desequilibrio estresa constantemente nuestra fisiología. Como resultado, altera la regulación metabólica, desencadena resistencia a la insulina y aumenta el riesgo cardiovascular.

El verdadero peligro: la falta de sueño

El otro gran riesgo del club de las cinco no es madrugar en sí, sino lo que suele conllevar: reducir las horas de sueño. La mayoría de los adultos necesitan entre siete y nueve horas de descanso para funcionar de manera óptima. Sin embargo, muchas personas adoptan rutinas extremas sin acostarse primero; Simplemente duermen menos. En el ecosistema de los gurús de la productividad incluso se han popularizado frases reveladoras como “dormir es para los pobres”, como si el descanso fuera una deficiencia moral más que una necesidad biológica.

El sueño, de hecho, no es un tiempo improductivo, sino un proceso de recuperación activo. Durante la noche, el cerebro consolida la memoria, regula las emociones, restaura el sistema inmunológico y mantiene el equilibrio metabólico. Cuando el descanso se interrumpe crónicamente aumenta la fatiga, la irritabilidad y el riesgo de problemas mentales. La atención y el rendimiento cognitivo también se deterioran.

Además, dormir menos no sólo significa que dormirás un poco peor. La arquitectura del sueño funciona en ciclos, y las etapas finales tienen una función clave: integración de experiencias, procesamiento de carga emocional y agudización del juicio. Cuando movemos sistemáticamente el despertador, no sólo estamos reduciendo el descanso total: estamos sacrificando el tramo más propicio para la lucidez.

Aquí es donde entra uno de los mitos más persistentes: confundir más horas de vigilia con mayor productividad. Un cerebro privado de sueño puede responder correos electrónicos por la mañana, sí, pero opera con menos control ejecutivo, más impulsividad y una menor capacidad para planificar, evaluar riesgos y liderar con empatía.

Dormir menos para trabajar más es como conducir un coche cada vez más rápido después de quitar los frenos. Puede haber avances, pero el precio llega a la siguiente curva.

Una cultura del cansancio no es una medalla

El fenómeno del ascenso temprano extremo encaja en algo más amplio: la glorificación del agotamiento como símbolo de compromiso. Desde hace años, muchas organizaciones premian implícitamente a quienes se jactan de dormir poco o de estar siempre disponibles.

La evidencia es clara: los líderes cansados ​​no son héroes estoicos. Suelen ser percibidos como más irritables, menos carismáticos y menos capaces de conectarse emocionalmente con sus equipos.

Además, hablar de mañanas milagrosas a menudo ignora las condiciones de la vida real. No todo el mundo puede permitirse el lujo de madrugar para meditar, leer o entrenar en silencio. Para muchas personas, levantarse temprano simplemente significa agregar otra hora de fatiga a días ya largos, con trabajos exigentes y responsabilidades que atender.

Nada de esto quiere decir que madrugar sea malo para todos. Hay personas que se sienten bien cuando se levantan temprano y duermen lo suficiente. El problema surge cuando se vende como una receta universal y se ignora la biodiversidad.

La ciencia del sueño es menos épica que la de los gurús de la productividad, pero mucho más útil. Lo importante no es levantarse temprano, sino dormir lo suficiente y con regularidad.

Quizás la verdadera ventaja competitiva no sea pasar horas al sol, sino comenzar el día con el cerebro verdaderamente descansado. Porque el éxito no empieza a las cinco de la mañana. Comienza cuando dejamos de vivir permanentemente cansados.


Descubre más desde USA TODAY NEWS INDEPENDENT PRESS US

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Comparte este artículo
Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESSpanish

Descubre más desde USA TODAY NEWS INDEPENDENT PRESS US

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo