FESD se ha consolidado como un elemento anual esencial para el ecosistema literario de la región, yendo más allá de las tradicionales ferias del libro para facilitar el intercambio intelectual directo en el corazón de Santo Domingo. (Foto: FESD)
Santo Domingo.- La experiencia caribeña contemporánea ya no es un retrato estático de la vida isleña, sino un mapa dinámico de desplazamiento y retorno. Para la República Dominicana, una nación cuyo pulso intelectual se siente con tanta fuerza en las alturas de Manhattan como en las calles de Santo Domingo, el acto de escribir se ha convertido en la principal herramienta para navegar una identidad globalizada.
Esta evolución toma protagonismo del 25 al 26 de abril de 2026 en la Galería 360, mientras se lleva a cabo la cuarta edición del Festival Dominicano de la Escritura (FESD) bajo el lema “Contando Nuestras Grandes Historias”. Organizado por la plataforma multicultural CuentaRD —fundada por los escritores Rokanna Marte y Rafael J. Rodríguez Pérez—, y en colaboración con Luna Insomne Editores, el festival se posiciona como un puente estratégico entre la isla y su vasta diáspora.
La diáspora como motor literario
El corazón del programa 2026 radica en explorar el transnacionalismo, el espacio psicológico que ocupan quienes escriben desde los márgenes de su patria. La presencia del aclamado escritor y periodista cubanoamericano Achi Obejas sirve como punto focal, reflejando la experiencia de muchos autores dominicanos cuyo trabajo se define por un sentido de pertenencia “extraterritorial”.
El diálogo central del festival, “Un archipiélago en llamas: ¿Para quién escribimos los escritores caribeños?”, examina el propósito de la artesanía en una región donde el público a menudo está separado de los autores por un océano. Este enfoque se agudiza aún más con la inclusión de Venezuela como nación destacada, reconociendo la experiencia migratoria común que ahora vincula su narrativa con el resto del Caribe.

Al integrar performance, cine y debate académico, FESD va más allá del formato tradicional de feria del libro para reflejar la naturaleza multidisciplinaria de la creatividad dominicana moderna. (Foto: FESD)
Encrucijada de voces regionales
La esencia de esta edición radica en su negativa a aislar la experiencia dominicana de sus vecinas. El diálogo “Haití en palabras: identidad, resistencia y esperanza” reúne a Edwin Paraison, Jacques Valcourt y Jacques Alix Lewis para discutir la literatura como herramienta para articular la esperanza en medio de la crisis.
La experiencia cubana es particularmente analizada en el debate “Leer Cuba: entre la Isla y la diáspora”, en el que participan Alberto Garrido, Bismar Gallán y Celestino Eskere. Este panel explorará los matices íntimos y políticos de la escritura dentro y fuera de las fronteras de la isla, un tema que resuena profundamente con la realidad migratoria de los dominicanos.
De igual forma, se analiza el éxodo venezolano a través del coloquio “Leer el nuevo país”, protagonizado por Siddharta Mata y Aida Magallanes. Estas sesiones, junto con la presentación de “Cosas bellas a la vista” de Carlos A. Colonna Ruiz, aseguran que el festival sirva como un lugar legítimo de intercambio cultural regional.
De la página impresa a la vista cinematográfica
FESD también reconoce que la historia del Caribe se cuenta cada vez más a través de lenguajes visuales y performativos. La lista de precios “del papel al lienzo” será analizada por los directores Natalia Cabral y Tito Rodríguez junto al autor Miguel Jarul, en una sesión moderada por Juan José Namnún.
El escenario no se queda atrás, mientras Manuel Chapuseauk, Ingrid Luciano y Richarson Diaz discuten la traducción de la literatura dominicana al teatro. Elementos performativos, como una presentación basada en la obra de Julia de Burgos y un homenaje a la poeta cubana Dulce María Loinaz, enfatizan la multidisciplinariedad del festival. El evento cerrará con “La voz en fuego”, una actuación de palabra hablada que celebra el poder puro de la palabra hablada.
Conservación del patrimonio en marcha
Un pilar académico clave del evento es la participación de Sarah Aponte, bibliotecaria jefe del Instituto de Estudios Dominicos del CUNI. Su conferencia sobre preservación digital en bibliotecas especializadas aborda una ironía vital: gran parte del patrimonio intelectual dominicano actualmente se mantiene y digitaliza en la diáspora.
A pesar de su peso intelectual, el FESD sigue siendo un bien público. La entrada es gratuita y cuenta con el apoyo de patrocinadores como Kelsey Wilmot, Navegante Urbano y Editora Pulpo. Desde talleres para padres dirigidos por Mariela García hasta sesiones sobre el auge global de las historietas dominicanas, Marte y Rodríguez Pérez aseguran que el festival fomente una cultura de lectura que sobreviva a las presiones del mundo digital.

___________________Acerca de CuentaRD
Fundada el 21 de junio de 2018 por los escritores Roxanne Marta y Rafael J. Rodríguez Pérez, CuentaRD surgió como una respuesta a la necesidad de un ecosistema literario más dinámico e inclusivo en República Dominicana. Coorganizada por Luna Insomne Editores, la plataforma sirve como motor del Festival Dominicano de la Escritura, enfocándose en la promoción de la lectura y la escritura como herramientas esenciales para el crecimiento social e intelectual. A través de su enfoque en la colaboración multidisciplinaria, CuentaRD ha evolucionado de un proyecto literario local a un actor regional clave, fomentando conexiones entre los creadores caribeños y la diáspora global.
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